Por Escrito

Respuesta definitiva.

Este domingo

Para cuando muchos estén leyendo esto, yo probablemente voy a estar este domingo de voluntariado, ayudando a votantes en un kiosco de información del partido que, tras mucho análisis, he decidido que es la opción más conveniente para este país en estas elecciones presidenciales.
[Más →]

La computadora invisible

Y en el vigesimoséptimo día de enero del dos mil diez el icónico Steve Jobs, el personaje más influyente de los últimos quince años en la informática personal, descendió de los escalones que llevan al sótano del Moscone Center y le develó al mundo la última de sus creaciones esperadas e hiperbolizadas a más no poder por la imaginación y las expectativas más delirantes de sus fans: el iPad.

¿Y el mundo vio que era bueno? En absoluto.

Lo primero que muchos vimos (me incluyo) en el nuevo objeto del deseo nerd creado por Apple fue un simple iPhone gigante sin teléfono y sin cámara. Basta ver además cómo mucho del software del sistema operativo del iPhone simplemente se recicló en el iPad. Y al no cumplir con las (ya de por sí imposibles) expectativas de muchos, se ha vuelto objeto de una furiosa perdigonada de burlas y críticas acidas ante lo “limitado” de sus prestaciones.

Sin embargo, algunos han hecho un esfuerzo por ver más allá de lo inmediato y el presente y han concluido que lo sucedido el miércoles pasado bien puede ser el comienzo de un nuevo paradigma en cuanto a la presencia de los computadores en nuestras vidas.

O mejor dicho, la ausencia de lo que nos parece obvio en el concepto de computadora y sistema operativo: Teclado, ratón, sistema de ficheros, periféricos. Todo ello parte de un modelo de desarrollo agotado por lo complejo que es para la mayoría de personas (aún para quienes pretendemos saber mucho de ello).

El fin de la computación multi-inclusiva

No extraña que la mayoría de críticas negativas hacia el iPad provengan del sector más geek de la sociedad, acostumbrado a ver en una computadora el equivalente de una navaja suiza que sirve hasta para lo que no podemos imaginarnos. Pero la verdad es que la inmensa mayoría de las personas no están interesadas en pasar su valioso tiempo configurando software o programando ajustes sólo para poder estar en Internet y enviar correos. No es realista pensar que todos los usuarios actuales de Internet son como los miembros de Slashdot.  Cuando la gente común consigue un aparato, espera que funcione al minuto, ejecute la tarea que debe y punto. ¿Cómo lo hace? ¿Puede ejecutar tareas múltiples a la vez? Eso es lo de menos.

El iPad nos pregona el inicio de la computadora como artefacto electrodoméstico. ¿Cuántos saben realmente cómo funciona la lavadora o el microondas de sus casas? A menos que te dediques a la reparación de estos artefactos, lo más probable es que no lo sepas. Pero sí sabes que con el microondas puedes calentar una comida en minutos, o que basta apretar un botón en la lavadora para arrancar todo un proceso desde el lavado hasta el secado.

Igualmente, hay muchas personas —nuestros padres, por ejemplo —  que quieren utilizar Internet, las redes sociales, las tiendas electrónicas… pero no tienen interés alguno en cómo eso se hace posible. Lo único que les interesa es llegar de A a B con el mínimo posible de procesos y problemas.

Ese, creo yo, es el verdadero propósito del iPad. Invisibilizar de forma definitiva la computadora e integrarla de manera natural —y casi sin darnos cuenta— en todos los aspectos de nuestra vida.

Lo que se viene

El consenso entre quienes han pensado y escrito con mayor autoridad sobre el tema que este servidor parece ser el que el iPad es un parteaguas entre los usuarios de computadoras; por un lado, el sector productor profesional de contenidos / geek / nerd que seguirá necesitando computadoras tradicionales, y por otro lado el resto de personas cuya vida no gira alrededor de una computadora pero que igual desean beneficiarse de la Internet y la comunicación social que conlleva con un mínimo de esfuerzo. A ellos es que está dirigido el mercado del iPad.

Y aunque muchos podamos cuestionar —con sobradas razones— el darle con ello aún más poder a Apple y los peligros de confiar ciegamente en una empresa con fines obvios de lucro, la verdad es que es demasiado pronto para sacar este tipo de conclusiones. Apple ha sido el primero en aventurarse a definir el próximo rumbo de la informática durante la próxima década, pero eso no quiere decir que tengan la última palabra. Para verdades, el tiempo.

Lecturas recomendadas

Prohibido pensar

Es la realidad en el día a día de países como el nuestro: Cada vez que hay elecciones presidenciales y los políticos prometen “hacer campaña de altura”, usualmente se quedan solo en “hacer campaña”. Es lo corriente. Y un reflejo verdadero de nuestra sociedad que por lo visto hasta de pensar le da pereza.

Sin embargo, cuando creíamos que para esta ocasión no era ya posible tocar fondo con tanta trivialidad entre marionetas, pontífices impromptu en bares y tipos en ropa de Adán por media capital, uno de ellos nos demuestra que sí se puede profundizar aún más, pero hacia abajo. Rompiendo cualquier récord anterior imaginable.
[Más →]

La madurez del blog nacional

Con la otorgación hoy del premio Pío Víquez de periodismo -el más prestigioso en su campo en el país- al colega Cristian Cambronero, autor del blog Fusil de Chispas, puede decirse sin temor a equivocaciones que desde ya hay un antes y un después de los blogs como forma de expresión en Costa Rica. Es la consolidación de un proceso de madurez y de transformación durante la cual muchos brillaron fugazmente para luego apagarse y otros, sorteando la adversidad, la controversia y en algunos casos los insultos y serruchazos de piso — sine qua non de cualquier emprendimiento en nuestra sociedad—, continuaron apostándole al blog como medio catalizador de un cambio en la forma de ejercer periodismo e influencia mediática en el país.
[Más →]

Primero las disqueras; ahora, las editoriales

Se dice, se siente y está presente: Según los que saben, el 2010 será por fin el año del “libro electrónico”, llámese Kindle, Nook, iTablet o como sea que se llame el aparatito en boga que promete eliminar el papel de nuestras vidas, así como el MP3 ha eliminado la necesidad de discos físicos de música y YouTube pretende eliminar la necesidad de los canales de televisión.

Hace diez años, las discográficas —intermediarios del mercado de la música grabada— se sentían triunfantes, seguros de tener un negocio a prueba de balas y una entonces incipiente Internet que no representaba una competencia seria. Pero no tomaron en cuenta que el futuro los alcanzaría más rápido de lo que creían. Y cuando el futuro los alcanzó, en vez de encontrar una forma de adaptarse a las nuevas reglas del juego, hicieron las del niño que en un acto de berrinche se lleva la pelota para su casa anulando el juego; buscando chivos expiatorios y torciendo el brazo de la ley a su favor. Victorias pírricas que no han hecho sino retrasar un poco su inexorable extinción.

Ahora, por lo que parece, el turno les toca ahora a las editoriales, al menos en España (y como es de esperar, en América Latina estos fenómenos nos llegarán más tarde, pero llegarán al fin y al cabo). Volvemos a ver la misma historia, solo que en el caso del mercado del libro hablamos de un modelo de negocios que virtualmente no ha cambiado desde la invención de la imprenta por Gutenberg en el siglo XV. ¿Está realmente ocurriendo una transición masiva de preferencia hacia el libro digital, como los entusiastas de la tecnología nos dicen?

[Más →]

Guía personal y propósitos para el 2010

En estos días en que cunde la obsesión con los recuentos y balances con todo lo que el agonizante 2009 nos ha dejado — un año, para muchos, más para aguantar que para rememorar–, y la perspectiva de un 2010 como una prístina hoja en blanco al escribir estas líneas, quisiera comenzar – por influencia de un amigo radicado en el México lindo y querido, Dany Saadia — a adoptar el hábito de documentar por escrito (más que obvio en un blog con dicho nombre, ¿no?) lo que, a toda conciencia  y de forma realista desearía ver consumado en el año que recién empieza.

El orden de los factores, como en la matemática, no altera el producto ni manifiesta nivel alguno de jerarquía; cada quien es libre de interpretar, en su imaginación, cuán importantes son estos puntos para mí. Lo ideal sería cumplir todos los puntos, pero si no, que esta lista como testimonio (y ustedes como lectores y testigos) me sirvan de escarnio para aprender a cumplir lo que se promete.

[Más →]

Comprendo, Sr. Lecter

Si veo telenoticiarios, me convierto en un misántropo.

Apostasía

Hay días en que no creo ni en Alka Seltzer.

Doremifasollasido

En mi otra vida quiero ser el niño prodigio de un video viral.

Alfa Carrefouri

Ir a un supermercado en otro país es como entrar en un universo paralelo, donde todo es lo mismo pero nada es igual.