Por Escrito

Un puñado aleatorio de letras y palabras.

Tropicana.

2 de April, 2008 por Beto

Varias décadas después de casi todo el resto del planeta Tierra, se les concede el derecho a los cubanos a disfrutar libremente de las grandes maravillas del consumismo.

Ollas de presión, televisores “gigantes” de 21 pulgadas, DVD’s, todos ellos bienes antiguamente de tenencia prohibida por el Estado del barbudo Papá Fidel, poco a poco van llegando a las manos de asombrados cubanos. En la misma canasta también van, como nuevos de paquete, el acceso -o más bien, la posibilidad teórica de acceso- a los hoteles de la isla, y la compra y tenencia de teléfonos celulares y computadoras.

Estas últimas, por supuesto, no incluyen Internet, servicio que -por razones más que obvias- seguirá siendo controlado con puño de hierro por el régimen y ofrecido solamente a turistas extranjeros y muy selectos dignatarios del mismo. Nada tontos.

Y es que, en un país donde una noche en un hotel de lujo de La Habana cuesta el monto aproximado de un año de salario para el cubano común, el levantar las barreras de acceso a éstos termina sabiendo a poco, así tengan familiares trabajando para ellos en Miami. Es casi como un mal chiste. Dice un ciudadano: “Yo no creo que yo pueda ir, el dinero no me va a alcanzar para eso, pero me alegra saber que puedo hacerlo cuando quiera”. Querer y poder son muchas veces términos antagónicos.

Sin embargo, todo apunta a que en los próximos años esa Cuba de eternas carestías, de automóviles con más de 50 años de funcionar, y de mulatas de vida alegre que ofrecen el cielo y la tierra por diez dólares y dos rollos de papel higiénico en el Malecón, se irá transformando de a poco en… otra cosa. Definitivamente no en la versión 2.0 del burdel batistiano de los años 50 del siglo XX, pero sí en un híbrido en donde el choque de intereses ideológicos del socialismo utópico contra la felicidad prefabricada y empaquetada del capitalismo occidental crearán una sociedad nueva cuyos resultados aún están por verse.

Etiquetas:   · Comenta esto

Opina!

No hay comentarios (todavía)

  • ¿Te animas a ser la primer persona en opinar? la mesa está servida.