Enrique Dans se hace eco de una noticia en ese diario medio-en-broma-medio-en-serio que es The Register, acerca de un servicio que la Honda de Japón le ofrece a sus clientes premium: Mediante GPS, se le notifica al conductor si está en las proximidades de un barrio “peligroso” o si por el contrario puede pasar tranquilo y sin problemas.
Ya me imagino la situación que se daría si esta funcionalidad pudiera darse algún día en el futuro en nuestro país: Tras que muchos no podríamos ni sacar el auto a la calle porque desde ese momento estaría el GPS alertándonos como un maniático, el mapa de la ciudad en el aparato –San José, digamos– no podría ni verse al estar cubierto de esta clase de avisos. Ya ven, a veces el progreso no nos conviene.
Pues no sé qué tal serán los japoneses en esos toques pero yo creo que uno tercermundistón nace con ese GPS incorporado. A veces uno va manejando (o caminando) y dice, a la puta, creo que por aquí no era, buscando la salida rapidito antes de que me saquen.