A través de la historia, el concepto humano de los países sólo ha servido para segregar a la gente, encasillarla en estereotipos y alimentar egos y odios irracionales e insensatos. Prefiero hablar de culturas, donde muchos grupos humanos tenemos múltiples y diferentes maneras de interpretar la vida, el arte y la sociedad, y donde a un nivel macro descubrimos que son más las cosas que nos asemejan que las que nos hacen diferentes. Hasta que no aprendamos esta lección la humanidad seguirá dando palos de ciego contra sí misma.
El universo, con su tamaño y distancia tan infinita e insondable, es algo tan extremadamente complejo como para pensar que en este planeta, y solo en este planeta, haya vida. Y vida inteligente de paso. Ya con solo que los famosos avistamientos de OVNIs fueran una realidad confirmada (y no el circo mediático de Roswell), quedaría demostrado que existen allá afuera vida mucho más inteligente que la nuestra. Pensar lo contrario se me antoja un gesto combinado de arrogancia e ignorancia supina; de todos modos, se dice popularmente que la ignorancia es temeraria.
Y si existe un universo tan complejo que no alcanzamos a comprender por completo cómo funciona… debería, por lógica, de existir una Entidad Superior que controle la logística por la que éste se rige, ¿no? Muchos, para no complicarse la vida, simplemente le llaman “dios”, y de paso lo humanizan –en forma de religiones– para tener un referente familiar con que explicarse todo. (Creo que en ese ajuste de un concepto divino a una serie de protocolos e ideologías de orden humano que caracterizan a la mayoría de las religiones está la raiz de todos los males de la sociedad humana).
Siempre he tratado de rehuirle a discusiones de carácter religioso puesto que de ellas no hay manera de salir incólume, y aunque a veces en broma (e igual, para mantenerme al margen de cualquier asunto religioso) me etiqueto como seguidor del Monstruo Espagueti Volador, la verdad es que tiendo más al humanismo secular. No me satisface la explicación evolutiva simplista que todo “se hizo” por causa del azar, y tenemos pruebas de sobra de que existió un proceso de evolución largo y complejo en la Tierra; sin embargo, tampoco puedo pretender que mis ideas particulares sobre una existencia de orden superior reguladora de los acontecimientos del Universo –partiendo de que el aparente caos universal sea, en realidad, un sistema de orden que nuestra finita mente humana es incapaz de comprender en su totalidad — sea la verdad absoluta. Porque de verdades “absolutas” está ya lleno el granero terrestre. Quizás simplemente me niego a encasillar la idea de un ente superior, en tanto que de un alcance infinito, en un contexto protocolario humano imperfecto y sujeto a los caprichos y defectos de nuestra especie, como las religiones. Tampoco es que la ciencia lo explique todo; muchas cosas que suceden han seguido y seguirán rehuyendo una explicación lógica mediante el método científico.
En suma, cuando creemos saberlo todo y nos asaltan delirios de conquista universal, es mejor darse cuenta de cómo realmente somos proporcionalmente en el vasto Universo y observar, en comparación, la vacuidad de nuestras vanidades y nuestra autoproclamada superioridad. También es un buen recordatorio para no estarnos tomándonos siempre tan en serio.
Etiquetas: dios · filosofia · religion · universo1 opinión publicada

1 dice al respecto:
Nunca habia oido hablar de este termino de humanismo secular… esta bastante interesante y creo que comparto mucho de eso.
Lo que si es que yo si creo en Dios y ya por definicion entonces empiezan a salir todas las contradicciones con lo que quiero creer y lo que me parece correcto.
En algun momento voy a cocinar esa idea y voy a ver si me sale un post a futuro.