La verdad no entiendo ni simpatizo con esa obsesión hollywoodense de buscar a megafamosos para darle voz a personajes de películas animadas.
O sea, si nos ofrecen una película con — digamos — hamsters, y ponen a alguien como Brad Pitt a hacer la voz de éste, ¿cuál es la idea? ¿De que yo me imagine al intérprete de Fight Club reducido a una bolita virtual de pelos en pantalla? ¿Que la voz del famoso en cuestión de algún modo legitima y justifica su existencia y razón de ser?
¿A cuántos de ustedes realmente les importa quién haga las voces?
Ya lo decía el insigne García Ferré:
Por ejemplo, vi una película de hormigas con la voz de Woody Allen. Cuando hablaba ese personaje no podía ver a la hormiga, se me aparecía Woody Allen. Ahora lo usan como atracción de taquilla, pero es un error. Cada personaje debe tener, como cada persona, una voz que no recuerde a otra cosa.
A mí en una película que me den trama, pathos y una buena historia. Sale mejor y mucho más barato que ponerle voces de oro a un muñequito.