Boludeces.

Sep 26 2008 Published by under General

Sumando a las ya de por sí infrecuentes publicaciones en este espacio, el autor de este blog tiene varios días de andar perdido en la República Argentina, concretamente en Buenos Aires y en Mendoza. Por esta vez me limitaré a ennumerar algunas de las curiosidades que han llamado mi atención:

* En Argentina las monedas no existen. No hay, en ningún lado. Y sin embargo ocupas monedas para pagar el peso que te cuesta un viaje en colectivo.  ¿Será que todo mundo se las deja? Más de una vez en vez de cambio me han dado caramelos o aspirinas.

* Nuestro reloj biológico es diametralmente opuesto al de los argentinos. Mientras nosotros ya estamos bostezando a las 11 o 12 de la noche, la vida nocturna − en Buenos Aires, sobre todo − apenas está empezando y no termina hasta que salga el sol. En contraste,a duras penas encuentras algún comercio abierto antes de las 10 de la mañana.

* Buenos Aires en un fin de semana (sábado o domingo por la mañana) es un pueblo fantasma. Acostumbrado como está uno a ver actividad comercial a primeras horas en un sábado, la capital del Río de la Plata en contraste parece aquel comercial de hace algunos años de “¿Dónde está la gente?” (se acuerdan?)

* Mendoza, ciudad casi fronteriza con Chile, es la capital argentina del vino y el sol. Esta temporada la llaman de invierno y es temporada baja, pero juro que nunca me había imaginado este país con un verano tan parecido al nuestro en pleno septiembre. Aquí no se habla con el típico acento porteño que caracteriza a los argentinos, sino más parecido a nosotros. Y la calidez y trato de su gente es algo que como latino se agradece tremendamente. Además todas sus calles son arborizadas y carece del frenético volumen de tráfico y gente de Buenos Aires. Es casi un paraíso. Va más con nuestra idea de salir a vacacionar, y estar al pie de parte de los mejores viñedos del mundo es increíble.

* Lo bueno? Que es prácticamente imposible comerse un mal pedazo de carne, un plato de comida italiana, o un café. Hasta las estaciones de servicio tienen en sus tiendas de conveniencia máquinas para un espresso o ristretto. ¿Lo malo? Que en realidad no es la gran ganga, en términos económicos, que te pintan las guías de viaje. Los costos los he encontrado muy parecidos a mi país en casi todo. Una comida decente promedio, 18 a 35 pesos argentinos; Taxis, 3 pesos por kilómetro en promedio. El dólar está a 1 x 3 pesos, saquen la cuenta.

Sin embargo, si uno no es muy delicado en asuntos de hospedaje se consigue alojamiento decente en hostels por 30-45 pesos, y el ambiente de camaradería y actividad es algo que se agradece mucho sobre todo si a uno le toca viajar como errante solitario.

Quedan informados, por si alguien más desea aventurarse por este singular país.

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